Descubre
cómo estás gestionando
tu enfado
Tres minutos pueden darte algunas pistas sobre tu manera de enfadarte.
Porque quizá no te enfadas por todo.
Pero hay situaciones que te pueden.
Pierdes la paciencia más rápido de lo que te gustaría.
Te enfadas por lo que después piensas que eran auténticas tonterías.
Te callas para evitar una discusión y luego sigues dándole vueltas durante horas.
O acabas reaccionando y, cuando se te pasa el enfado, piensas:
«No hacía falta ponerme así».
Este test de enfado te ayudará a observar cómo sueles reaccionar cuando te enfadas y a identificar algunos patrones que quizá hasta ahora habías pasado por alto.
Responsable » Sonia Díaz Rois (una servidora)
Finalidad » enviarte mis nuevos contenidos y lo que vea que puede interesarte (nada de spam)
Legitimación » tu consentimiento (que estás de acuerdo)
Destinatarios » los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de GetResponse (proveedor de email marketing).
Derechos » tienes derecho, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.
No todas las personas se enfadan de la misma manera
Hay quien explota.
Quien se calla.
Quien acumula.
Quien necesita tener razón.
Quien dice exactamente lo que piensa y después se arrepiente.
Y quien aparentemente no hace nada, pero sigue teniendo la discusión en su cabeza tres horas después.
Porque no existen los enfados. Existen personas que se enfadan.
Y entender tu manera de enfadarte es un buen primer paso para empezar a gestionarla mejor.
¿Qué vas a descubrir con este test?
En unos minutos podrás reflexionar sobre diferentes situaciones y observar cómo sueles responder cuando aparece el enfado.
El resultado puede ayudarte a detectar algunas tendencias en tu manera de reaccionar cuando algo te molesta o te enfada.
No hay respuestas buenas ni malas.
Y tampoco se trata de aprobar el examen de «persona que se enfada estupendamente». 😅
Se trata de conocer un poco mejor tu manera de enfadarte.
Saber cómo te enfadas no significa que tengas un problema
El enfado es una emoción necesaria.
El problema aparece cuando tu manera de reaccionar empieza a complicarte la vida, tus relaciones o cómo te sientes después de un conflicto.
Por eso este test no es un diagnóstico psicológico ni pretende decirte cómo «deberías» enfadarte.
Es una herramienta de reflexión para ayudarte a detectar algunos patrones y hacerte preguntas que quizá merezca la pena explorar.
Porque para aprender a enfadarte mejor, primero necesitas entender cómo te enfadas tú.
Solo necesitas 3 minutos
Cuando termines el test, te pediré tu nombre y correo electrónico. Al enviarlo, verás tu resultado directamente en pantalla.
Si por lo que sea hoy no funciona, estás en todo tu derecho a enfadarte. Escríbeme aquí y le daré solución lo antes posible.
Al dejar tu email, empezarás también a recibir mis correos sobre gestión del enfado, comunicación y relaciones, donde comparto ideas, reflexiones y recursos para seguir conociéndote y aprendiendo a gestionar mejor tu enfado.
Podrás darte de baja cuando quieras.
