
No necesitas dejar de enfadarte.
Necesitas aprender a enfadarte mejor.
Si tu manera de enfadarte te está complicando la vida o tus relaciones, podemos trabajar para cambiarla.
Para que entiendas qué te pasa cuando te enfadas, qué hace que algunas cosas te saquen tanto de quicio y, sobre todo, qué puedes hacer diferente cuando llegue la próxima vez.
Soy Sonia Díaz Rois, mentora y coach especializada en gestión del enfado y comunicación consciente.
Te ayudo a conocer tu enfado, aprender a gestionarlo y expresarlo sin liarla.
No necesitas dejar de enfadarte.
Necesitas dejar de enfadarte así.
Saltas por algo que, cuando luego lo piensas, tampoco era para tanto.
Pierdes la paciencia con las personas que más quieres y, cuando se te pasa el enfado, piensas: «No hacía falta ponerme así».
Te desespera que los demás no hagan las cosas bien. O como tú las habrías hecho. Que no es exactamente lo mismo.
Tú vas a mil y tienes la sensación de que los demás tienen horchata en la sangre.
A veces explotas.
Otras te callas y acumulas.
Y otras no dices nada, pero tres horas después sigues con la conversación en la cabeza, pensando en lo que has dicho, lo que no has dicho y lo que deberías haber dicho.
Sabes que no quieres seguir reaccionando así.
De hecho, seguramente ya te has prometido quinientas veces que la próxima será diferente.
Que vas a respirar.
Que no vas a entrar al trapo.
Que esta vez vas a dejarlo pasar.
Que vas a pensar antes de hablar.
Hasta que…
Llega la próxima vez.
Y en ese momento toda esa teoría que conoces parece que se ha ido a tomar un café.
No existen los enfados.
Existen personas que se enfadan.
Porque no nos enfada a todos lo mismo.
Y tampoco nos enfadamos todos igual.
Pero antes de seguir, aclaremos algo: ira y enfado no son lo mismo, aunque muchas veces utilicemos las dos palabras como si lo fueran.
El enfado puede aparecer con distintas intensidades y la ira es una de sus expresiones más intensas.
Y no necesitas llegar a convertirte en Hulk para que tu manera de enfadarte te esté complicando la vida.
Porque hay quien explota, pero también hay quien se calla, quien acumula, quien se distancia, quien necesita tener razón y quien sigue siete horas después con ese runrún en la cabeza.
Cada persona tiene sus detonantes, sus pensamientos, su manera de sentir el enfado y su forma habitual de reaccionar.
Por eso, para aprender a gestionarlo, primero necesitas conocer el tuyo.
¿Qué te enfada?
¿Por qué algunas cosas te afectan tanto?
¿Qué te dices cuando ocurren?
¿Qué notas en tu cuerpo?
¿Qué haces después?
¿Y qué consecuencias tiene esa manera de reaccionar?
Pero conocer tu enfado no es suficiente.
También necesitas aprender a expresar lo que te pasa y relacionarte con lo que les pasa a los demás.
Para mí, el enfado tiene dos apellidos: empatía y asertividad.
Empatía para intentar comprender qué le pasa a los demás, incluso cuando no compartes su punto de vista.
Asertividad para expresar lo que te pasa, pedir lo que necesitas o poner un límite sin callarte, atacar ni imponerte.
Escuchar sin dejar de escucharte.
Comprender sin tener que dar la razón.
Expresarte sin ponerte a la defensiva ni atacar.
Porque gestionar el enfado no consiste solo en regular lo que sientes.
Consiste también en aprender qué haces con lo que sientes.
Porque cuando te enfadas, tus palabras también hablan por ti.
Y eso se aprende.
Y se entrena.
Porque no se trata de no enfadarse.
Se trata de aprender a enfadarse bien.
Gestiona Tu Ira (GTI)
Mucha teoría.
Pero cuando te enfadas, poca práctica.
Ya sabes unas cuantas cosas sobre cómo «deberías» reaccionar.
Respirar.
Pensar antes de hablar.
Contar hasta diez.
Fantástico.


El problema es acordarte de todo eso cuando estás a punto de saltar.
Porque una cosa es entender cómo funciona el enfado cuando estás en calma y otra bastante distinta hacerlo cuando llevas cinco minutos discutiendo, notas que el cuerpo se te enciende y estás a punto de decir eso que sabes perfectamente que no deberías decir.
No se aprende a nadar cuando te estás ahogando.
Por eso vamos a entrenar antes. Desde la calma.
Gestiona Tu Ira (GTI) es el proceso que he creado para ayudarte a entender mejor tu enfado y, sobre todo, aprender a gestionarlo cuando aparece.
Durante el proceso aprenderás a:
reconocer las señales de tu enfado e identificar tus propios detonantes;
observar los pensamientos, interpretaciones y expectativas que lo alimentan;
distinguir entre lo que ha ocurrido y la película que tu cabeza se puede estar montando;
regularte cuando notas que la cosa empieza a ponerse interesante;
expresar lo que necesitas con respeto, claridad y seguridad;
comprender y escuchar a los demás incluso cuando existen puntos de vista diferentes;
y gestionar los desacuerdos sin acabar haciendo eso que después te hace pensar «otra vez».
No trabajaremos para que nada vuelva a molestarte.
Ni para que te conviertas en alguien que sonríe serenamente mientras por dentro te hierve la sangre.
Conocerás mejor cómo funciona tu enfado, lo reconocerás antes y tendrás más opciones para elegir cómo quieres responder.
Porque conocer la teoría ayuda.
Pero el verdadero cambio ocurre cuando consigues hacer algo diferente
la próxima vez.
¿Qué cambia cuando tú empiezas a hacerlo diferente?
No te conviertes en una persona zen.
Ni falta que hace.
Seguirás enfadándote.
Seguirás teniendo días malos.
Seguirá habiendo personas que hagan cosas incomprensibles y situaciones que te saquen de quicio.
La diferencia es que empiezas a darte cuenta antes de lo que está pasando.
Y cuando cambia tu manera de gestionar el enfado, también pueden cambiar muchas de las cosas que vienen después.
Empiezas a tener conversaciones que antes acababan en discusión.
A poner límites sin necesidad de cabrearte.
A salir de un conflicto sin pasarte después quinientas horas dándole vueltas.
A decir lo que necesitas cuando el enfado todavía es pequeño, en lugar de acumular hasta explotar.


Hola, soy Sonia
Sí, me dedico profesionalmente al enfado.
Y sí, me sigo enfadando.
Soy Sonia Díaz Rois, mentora y coach especializada en gestión del enfado y comunicación consciente y autora de Y si me enfado, ¿qué?
No siempre me he dedicado a esto.
Durante más de 20 años trabajé en Atención al Cliente liderando equipos.
Y durante bastante tiempo también viví deprisa, queriendo llegar a todo, intentando tener las cosas bajo control y sorprendiéndome muchísimo al descubrir que el resto del mundo no operaba bajo mis mismas instrucciones.
Mi propia experiencia me llevó a querer entender qué había detrás de determinadas reacciones.
Después, a formarme y especializarme.
Y finalmente, a convertir la gestión del enfado en el centro de mi trabajo.
Hoy acompaño a personas que están cansadas de reaccionar de una forma que no les gusta y quieren comprender por qué les pasa y aprender a hacerlo diferente.
En el proceso trabajamos autoconocimiento, regulación emocional, gestión del pensamiento, comunicación, empatía y asertividad.
Porque gestionar el enfado no consiste solamente en no explotar.
Gestionar el enfado también significa aprender a expresarte, escuchar, poner límites, y hacerte responsable de lo que haces con lo que sientes.
No pretendo decirte cuál es la manera correcta de enfadarte.
Quiero ayudarte a entender cuál es la tuya.
Y que dispongas de recursos para decidir qué quieres hacer con ella.
Y si me enfado, ¿qué?
Antes de intentar controlar tu enfado, ¿qué te parece si empezamos por conocerlo?

Cuando hablamos de enfadarse, es fácil pensar en lo que deberías hacer.
Calmarte.
Respirar.
Contar hasta diez.
No perder los nervios.
No darle tanta importancia.
Pero hay una pregunta que no solemos plantearnos:
¿Qué me está pasando?
De eso trata Y si me enfado, ¿qué?
De entender para qué sirve el enfado, qué ocurre cuando empieza a desbordarnos y qué podemos hacer para aprender a gestionarlo y expresarlo mejor.
Porque difícilmente puedes aprender a gestionar algo que todavía no entiendes.
Y cuanto mejor conoces tu enfado, más posibilidades tienes de elegir qué hacer cuando aparezca.
Sonia Díaz Rois en los medios
El enfado aparece en la pareja, la familia, el trabajo y en muchas de esas situaciones cotidianas que consiguen sacarnos de quicio.
Diferentes medios cuentan conmigo como especialista para hablar sobre gestión del enfado, ira, comunicación y relaciones.


LA VANGUARDIA
«Confundimos el enfado con agresividad porque solo lo escuchamos cuando se grita»
Una conversación sobre por qué nos enfadamos, qué intenta decirnos el enfado y qué podemos aprender a hacer con él.
También he colaborado con












¿Y si la próxima vez fuera diferente?
Vas a volver a enfadarte.
Yo también.
La cuestión no es esa.
La cuestión es qué vas a hacer la próxima vez que ocurra.
Porque seguramente ya sabes cómo acaba la cosa cuando haces lo de siempre.
Si te has cansado de perder la paciencia, explotar, acumular, darle vueltas a las cosas
o de que cada discusión acabe como el rosario de la aurora, podemos trabajarlo.
No para que dejes de enfadarte.
No para que todo te dé igual.
No para convertirte en otra persona.
Para que puedas enfadarte sin que el enfado decida por ti.
¿Todavía no es el momento?
Pues podemos empezar por otro sitio.
Cada día envío un email.
Hablo de enfado, comunicación, relaciones, pensamientos y de todas esas situaciones en las que sabemos perfectamente cómo deberíamos reaccionar…
hasta que nos toca reaccionar.
No hace falta que estés pensando en iniciar un proceso para leerme.
Este espacio es el lugar perfecto para entender un poco mejor qué te pasa.
Si te apetece leerme, puedes sumarte aquí.
